A ti, a mi y a cualquiera, en un momento dado, le han dolido o molestado las articulaciones, lo que tal vez no sepas es el porque hoy tienes molestias o por que se producen, para ello trataremos de explicarte de una forma muy simple y lo más clara posible el motivo.

Las articulaciones son el punto donde dos o más huesos se juntan permitiendo un movimiento, por lo que tenemos gran cantidad de ellas que nos evitan ser un palo tieso, en total tenemos 360 articulaciones de diferentes tipos y con diferentes grados de movilidad, así que no te creas que nos volvimos locos o que te falta alguna,  para que te hagas una idea, solo en el cráneo tenemos 86 articulaciones sin apenas movilidad cuyo único cometido es proteger el cerebro.

En las articulaciones lo que si es común, es que exista un recubrimiento, que varia en dureza y tamaño según el tipo de articulación y su movilidad que se llama cartílago.

El cartílago articular es un tejido de características elásticas, sin nervios, vasos sanguíneos o linfáticos que se encuentra en las articulaciones y cuyo grosor varía según la localización. Su función es reducir la fricción, transferir y distribuir las cargas mecánicas en distintas posiciones articulares y ofrecer una superficie articular lubricada, que permita que los huesos se deslicen y giren unos sobre otros sin apenas desgaste.

cartilago

El cartílago es un tejido duradero y resistente, sometido a un promedio de 10 millones de ciclos de carga articular por año lo que hace que podamos mover las articulaciones como un “engranaje de una rueda dentada”.

A simple vista es blanco, brillante, consistente y firme. A diferencia de la mayoría de tejidos del cuerpo, al no llegarle sangre ni nervios, el oxígeno y los nutrientes no le llegan a través de los vasos sino que se nutre del líquido sinovial, por un mecanismo de difusión que se realiza durante la carga articular. Este líquido está producido principalmente por la membrana sinovial que envuelve la articulación.

Aproximadamente el 6% de los adultos tienen una afección degenerativa de la rodilla, porcentaje que aumenta al 70% en personas de 65 años. En el 23% de las lesiones agudas y en el 54% de las crónicas del ligamento cruzado anterior se han encontrado lesiones del cartílago. Observaron que en los pacientes menores de 40 años, un 5% tenía lesiones graves del cartílago articular. La localización más frecuente de las lesiones del cartílago es la rótula y el cóndilo femoral interno.

El cartílago es incapaz de regenerarse por sí mismo, las técnicas de las que disponemos actualmente no son capaces de regenerarlo. En el cartílago hay pocas células, solamente un 3-10% de su volumen está ocupado por condrocitos (las células específicas del cartílago). Además,estos carecen de capacidad para migrar, lo que dificulta claramente la capacidad del cartílago articular para autorepararse. La matriz del cartílago articular, o líquido articular, consta de dos componentes principales, el líquido (agua) y una red de macromoléculas estructurales: el colágeno,y los glicosoaminoglicano (ácido hialurónico). Las funciones más importantes del líquido articular son: la de lubricación articular, para reducir la fricción y la nutrición del cartílago articular (sería como el “aceite” de la articulación).

Podemos decir que las lesiones del cartílago articular son muy frecuentes y causa común del dolor articular. El hecho de que es incapaz de regenerarse obliga a su tratamiento.

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En los primeros grados de la lesión esta resulta asintomática.

Uno de los problemas de estas lesiones condrales, es que al tratarse de un tejido sin nervios, las lesiones iniciales son asintomáticas. Empezaremos a notar dolor cuando afecta ya a las capas más profundas del cartílago, las que están en contacto con el hueso, que es donde empieza a haber terminaciones nerviosas.

Por otro lado, la reparación del cartílago articular es un proceso complejo y difícil por la baja densidad celular y la incapacidad de los condrocitos para migrar hacia el defecto y repararlos.

El tamaño de la lesión del cartílago influye directamente en la reparación. Experimentalmente se ha visto que las lesiones menores de 1 mm de diámetro curan con facilidad mientras que en aquellas mayores de 3 mm de diámetro es más complicado. También los defectos más profundos que afectan al hueso presentan una pobre reparación.

El tamaño y  profundidad de la lesión, el nivel de actividad, las lesiones asociadas de menisco–ligamentos y la edad del paciente son los factores que marcaran la técnica adecuada para tratar la lesión condral.

La evolución de las lesiones es mejor en pacientes activos. Cuanto más joven son los pacientes, mejores resultados. También influye el tiempo que se tarda en tratar la lesión condral; cuanto más tiempo pasa, más va evolucionando y empeorando y por tanto, más difícil y peor pronóstico tiene el tratamiento.

“La artroscopia es la técnica quirúrgica ideal para el tratamiento de las lesiones condrales”

Hay diferentes técnicas para reparar el cartílago lesionado que clasificamos en métodos reparativos, reconstructivos o regenerativos:

1.- Los métodos reparativos (perforaciones y microfracturas) ayudan a la formación de un nuevo tejido fibrocartilaginoso, facilitando el acceso tanto de los vasos y de las células osteoprogenitoras desde la médula ósea subcondral.

microperforaciones

2.- Los métodos reconstructivos buscan rellenar el defecto con tejido autólogo (propio) o aloinjertos(donantes), son las conocidas mosaicoplastias.

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3.- Por último, los métodos regenerativos que aprovechan técnicas de bioingeniería para desarrollar un tejido de cartílago hialino y los últimos avances en células madre.

reconstructivo

Fuentes

  1. Dr. Sergi Sastre. Traumatologia deportiva – Barna Clinic
  2. Fernando Pino – Batanga