El objetivo de este artículo es tratar de aclarar una duda que se nos plantea en un momento determinado por  parte de un seguidor que lamentablemente se enfrenta a la posible amputación de un dedo de la mano y que evidentemente y más allá del hecho traumático se le plantean mil dudas sobre su recuperación y posterior readaptación no solo a la vida cotidiana sino también a sus entrenamientos con pesas.

Lo primero, que el equipo Más Que Fuerza quiere, es desearle que se resuelva este trance del mejor modo posible y que su recuperación sea rápida y efectiva, seguimos su evolución puntualmente y seguro que dentro de poco recibimos buenas noticias.

Ahora sí, entramos en materia.

Ante la amputación total o parcial de algún dedo de la mano por un hecho traumático hemos podido encontrar un estudio que nos parece muy interesante.

En el se estudiaron 80 pacientes, 63 (78.75%) hombres, y 17 (21.25%) mujeres, los afectados principalmente fueron hombres, en edades productivas y como resultado de accidentes de trabajo

Se dividieron  en dos grupos de 40 pacientes:

  1. A) con edades de entre 16-64 años (42.5 años) captados en servicio de urgencias
  2. B) con edades de 16-63 años (39.5 años) captados en servicio de valoración inicial

El factor que se trató de determinar si era mejor una rehabilitación temprana o si por el contrario era más conveniente una rehabilitación convencional, para lo que puntualizamos el modo de proceder en cada grupo.

A los pacientes del grupo A se les inició el programa de rehabilitación temprana inmediatamente después de la intervención quirúrgica, con una breve charla donde se les explicó en qué consistía su lesión, las probables complicaciones y la importancia de un tratamiento rehabilitatorio temprano, tratando de infundirles confianza y resolviendo en lo posible sus dudas.

  • Vendaje únicamente del segmento afectado, en posición funcional usando gasas interdigitales. De distal a proximal, con una compresión media, debe el paciente referirnos confort.
  • Manejo de posición antiedema, mano elevada las 24 horas, no colgar (no uso de cabestrillos).
  • Postura: Evitar elevar hombro ipsilateral, corregir frente a un espejo.
  • A las 24 horas iniciar movilizaciones del resto del miembro superior afectado.
  • Curación cada tres días.
  • Medicamentos: Paracetamol 500 mg vía oral cada 8 horas en caso de dolor, antibióticos como dicloxacilina 500 mg vía oral cada 6 horas por 10 días o eritromicina 500 mg vía oral cada 6 horas por 10 días.
  • Cita a revisión a los 8 días, ajustándose el programa de manera individual, donde ya se retira vendaje y se inicia con movilizaciones pasivas o activas a tolerancia.
  • Manejo de la sensibilidad a nivel de la cicatriz que aún presenta puntos de sutura con peque- ñas percusiones con uno de sus propios dedos o bien sólo que se toque, a tolerancia y sin lí- mite de repeticiones durante todo el día.
  • Retiro de puntos de sutura a las 2 semanas, y se valora la movilidad, fuerza y sensibilidad.
  • Hidroterapia por 20 min, con movilizaciones activas.
  • Individualizando cada caso se inicia fortalecimiento con ligas de diferente grosor, y dependiendo de la tolerancia, el uso de pinzas, en series de 10, tres veces al día. Tanto para flexión como extensión y manejo de músculos interóseos.
  • En caso de presentar hipersensibilidad en el muñón y/o sensación de miembro fantasma, se maneja esquema corporal y técnicas de desensibilización con texturas (telas y semillas), 4 veces al día.
  • Masoterapia de despegamiento a la cicatriz
  • Actividades con plastilina, abotonar y desabotonar, en caso de manejar herramienta que la use, atornillar y tomar objetos de forma repetitiva y de pesos diferentes con el muñón. Las veces que sean toleradas sin límite o bien se pueden programar series de 20, 3 a 4 veces al día.
  • Si no presenta ninguna complicación se revalora a la tercera semana y si se encuentra funcional se egresa.
  • No se les prohibió a los pacientes el usar dedales cosméticos, pero se les advirtió que posteriormente, debido a que están hechos de materiales inertes que carecen de sensibilidad, les podrían causar otros accidentes, por lo que la mayoría no los aceptó

A los pacientes del grupo B por el contrario primero siguió el proceso de recuperación de la cirugía y comenzó a iniciar la rehabilitación tras la retirada de los puntos de sutura , para lo que se realiza la valoración por el médico especialista en rehabilitación, quien indica programa convencional por 10 sesiones dentro de dicha unidad, el cual varía de acuerdo al criterio de cada médico, pero por lo general se indica la aplicación de varios protocolos de tratamiento considerados como convencionales con las siguientes indicaciones

  1. Fluidoterapia: a mano afectada por 15 minutos a 35 ºC; movilizaciones activo- asistidas a dedos afectados en series de 10, masaje de despegamiento a cicatriz.
  • Terapia ocupacional con actividades dirigidas a mejorar la funcionalidad de la mano y dedos afectados, usando: acrílico, masa terapéutica y texturas para manejo de sensibilidad, pinzas y helper para fortalecimientos, y para coordinación palillos, pinzas, fichas y rompecabezas.
  1. Guante de parafina, ocho capas por 20 minutos a mano afectada; movilizaciones activo-asistidas

en series de 10. Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento por grupos musculares.

  • Terapia ocupacional.
  • Ultrasonido a dosis de 1.0 a 1.2 W/Cm2 por 5 a 8 min, indirecto con guante o bien en agua, pulsátil; movilizaciones y fortalecimientos en series de 10.
  • Terapia ocupacional.

 

Los resultados determinaron que el programa de rehabilitación temprana fue efectivo en el grupo A en 34 pacientes y en el grupo B en 12 pacientes así pues  el programa de rehabilitación temprana es más efectivo que el convencional, favoreciendo la disminución del costo y aumentado el beneficio. Las secuelas son menores y de menos repercusiones funcionales, probablemente debido a la atención en el momento de que el paciente experimenta que ha perdido un segmento importante para la función de su mano y se le explica que no será así, que siempre habrá expectativas que ofrecer, dando al paciente mayor confianza y oportunidad de integrarse a su entorno psicosocial en el menor tiempo posible. Es importante señalar cómo a través de esta interrelación los demás especialistas magnifican la importancia de la rehabilitación temprana de acuerdo a los resultados obtenidos, de los que ellos mismos fueron partícipes. El hecho de manejar al paciente en esta etapa y como ambulatorio, ofrece una buena rehabilitación con menos recursos materiales y humanos, en menor tiempo.

 

Por lo tanto desde aquí, nuestro consejo es que siga una rehabilitación temprana y que junto al equipo médico que le trata, diseñen está teniendo en cuenta no solo su funcionalidad sino también su deporte, seguro que su agarre superar los inconvenientes lógicos propios de la situación pero enseguida está al mismo nivel que antes del traumatismo.

ADAPTACIÓN. Palabra clave que no hay que olvidar

¡Animo compañero!

Fuentes

  1. Rehabilitación de amputación parcial mano traumática.( Vol. 3 Número 2. Mayo-Agosto 2008 pp 43-52) – María del Rosario Hernández Hernández.